Manual práctico sobre limpieza y desinfección

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La limpieza suele asociarse popularmente con la ausencia de suciedad cuando en realidad, lo más importante en cualquiera de los casos, es la desinfección. De hecho, no podría entenderse una cosa sin la otra y es un concepto que cualquier empresa de limpieza profesional debe tener muy presente. A continuación presentaremos un manual práctico sobre limpieza y desinfección en el que abordaremos desde conceptos básicos hasta otros que no lo son tanto.

bacteriasSuciedad y limpieza

La suciedad se entiende como un proceso mediante el cual se separa la suciedad depositada en determinadas superficies. Esta suciedad, a su vez, en el ‘alimento’ del que se nutren las bacterias y los gérmenes para sobrevivir y reproducirse. Por tanto, y como mencionábamos al comienzo, la limpieza no es una cuestión de retirar simples residuos, sino de preservar la salud eliminando aquellas sustancias que pueden dar lugar a agentes patológicos. La base química de la limpieza es el detergente.

Características de un buen detergente 

Para que un detergente tenga una calificación positiva y podamos esperar de él buenos resultados en las superficies que tratamos, debe tener una serie de características. Estas son las principales:

  • Deben disolverse fácil y rápidamente en agua
  • Deben poder humedecer las superficies en las que sean aplicadas
  • Deben ser fácilmente eliminables
  • Deben contener alguna sustancia que garantice la eliminación de la suciedad y los residuos contenidos en la superficie a tratar.
  • No deben dañar las superficies que sean higienizadas con él.

Otra característica muy deseable en los detergentes es que no perjudiquen el medio ambiente aunque tratándose de sustancias químicas, esto es complicado. Si se quisiera utilizar un método de limpieza y desinfección natural y 100% ecológico habría que recurrir al agua ionizada, a la limpieza criogénica o a la limpieza con ozono, técnicas de las que ya te hemos hablado. En este pequeño manual práctico sobre limpieza y desinfección nos centraremos en referirnos a la primera como el resultado del uso de los productos más populares, que son aquellos que están basados en agentes químicos.

Diferencias entre la limpieza y la desinfección

La limpieza necesariamente tiene que ir acompañada de la desinfección, especialmente en lugares como los hospitales, los centros escolares, las comunidades o las oficinas tanto por el tránsito de personas como por la actividad que se desarrolla en estos lugares o el uso que se le da a las instalaciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que limpieza y desinfección, no son lo mismo. La desinfección es un proceso mediante el cual se eliminan y destruyen agentes patógenos como virus, gérmenes, bacterias, etcétera, mientras que la limpieza solo elimina las sustancias de las que éstos pueden alimentarse.

A nivel técnico se pueden distinguir varios tipos de desinfección: de nivel bajo, intermedio y alto. En el nivel bajo se destruyen la mayoría de los agentes patológicos menos las esporas bacterianas y el Mycobacterium tuberculosis. En la de nivel intermedio se destruyen todos los antes mencionados menos las esporas bacterianas. Por último, en la desinfección de nivel alto se destruyen todas las bacterias y gérmenes excepto algún que otro tipo de espora bacteriana.

Funciones de los desinfectantes

Si el detergente es la base popular de la limpieza, los desinfectantes lo son de la desinfección aunque, como hemos señalado, también es posible eliminar el 99.9% de los gérmenes con tratamientos ecológicos y naturales como, por ejemplo, el agua ionizada. Los principales agentes químicos capaces de desinfectar pueden tener muy diversas funciones:

  • Bactericida: sus compuestos eliminan a las bacterias.
  • Bacteriostática: su composición evita la reproducción y el desarrollo de las bacterias aunque no las mata.
  • Fungicida: Acaba con los hongos, mohos y levaduras.
  • Fungistática: Evita la reproducción y desarrollo de hongos, mohos y levaduras pero sin matarlos.
  • Virucida: Acaba con los virus.

En ninguno de estos casos se eliminan las esporas.

Tipos de agentes desinfectantes  

Hay varios tipos de desinfectantes y cada uno de ellos tiene unas propiedades muy diversas.

  • Peróxidos: Funcionan muy bien contra bacterias, esporas, virus y hongos cuando las concentraciones de estos no son muy elevadas.
  • Fenoles: Son efectivos contra agentes bacterianos, muchos tipos de virus y hongos.
  • Aldehídos: Lo más populares están hechos a base de formaldehído  y tienen un gran poder destructivo contra hongos, virus y bacterias.
  • Yodoformos: Están elaborados a base de yodo y son muy efectivos aunque no muy recomendados porque pueden manchar la ropa y deteriorar cierto tipo de superficies.
  • Hipocloritos: Son efectivos sobre superficies limpias pero la suciedad le resta poder de acción por lo que son más usados en piscinas, por ejemplo.
  • Amonio cuaternario: No huelen, no tienen color, no irritan y eliminan los olores. Además, funcionan un poco como detergentes por lo que son muy versátiles. Como punto negativo, los residuos de jabón le hace perder efectividad y también la presencia de material orgánico.

Consideraciones finales

La limpieza y desinfección no debe enfocarse desde la misma perspectiva para la habitación de una vivienda particular que para un hospital. Cada lugar tiene una serie de características propias y debe ser tratado en base a las mismas por lo que se requiere que la empresa de limpieza profesional que contratemos sepa perfectamente cuál es el protocolo de limpieza y desinfección a seguir dependiendo de las instalaciones y estancias a tratar.

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